Su pregunta, lo bastante clara sin llegar a ser un grito, alcanzó los oídos de varios invitados en el amplio vestíbulo del hotel.
Eran todos socios comerciales invitados por la familia Vargas. Después de llegar, socializaban entre ellos y buscaban hacer nuevos conactos.
Por eso, el altercado en la recepción captó su atención.
La mirada de Valeria era tan serena como si estuviera viendo a un completo extraño.
—¿Y por qué no habría de estar aquí?
Ahora, verlo a él y a Carolina juntos como pareja