54. ¿Pero ese hombre no te abandonó?
Josefina no podía dejar de llorar, estaba literalmente temblando en los brazos de su amigo sin que pudiera decirle que se refería a su amante, el hombre misterioso de la máscara. Fue después de media hora y de que había manchado la camisa de su amigo de sus lágrimas y mocos,
—Ricardo, el padre de Fede— por fin ella pudo responder a la pregunta que su amigo había estado insistiendo en que le respondiera.
Como era de esperar, la respuesta que le dio hizo que su amigo se quedara completamente mudo