55. Pero has llegado a salvarme
Su compañero no dudó en ayudar a su amigo, quien se encontraba en el suelo, por lo que se apresuró a soltar un puñetazo en la cara a Ricardo, cosa que no consiguió, tantos años sacando su frustración en el gimnasio practicando boxeo por perder a la mujer que en ese momento se encontraba en peligro lo hacían alguien ágil y hábil en la pelea cuerpo a cuerpo.
El hombre solo vio como su puño, pasó rozando el rostro de Ricardo, lleno de frustración, trato de volver a golpearlo una vez más, haciendo