Tomé los estudios y sin decir nada al Doctor, salí, preocupada y no sabía qué hacer, que pensar, llegué a mi departamento sola, estaba lavando mi ropa, cuando tocaron mi puerta, tendí la ropa y fui a abrir, era Leo.
- Ana Laura. No quiero que estés enojada.
- Perdóname Leo, fui una tonta- dije y lo abracé, se me salieron las lágrimas y el me consoló.
- ¿Que tienes, Ana Laura?
- Es lo que no sé.
- ¿Por qué lloras? -me secó mis lágrimas.
- Estoy enferma.
- Vamos al doct