Capitulo 28

Yo me quedé llorando en la calle afuera de casa de mi abuela y después de mucho rato, salió Agustín a ver que pasaba.

- Ana Laura, ¿todo bien?

- Se acabó, todo se acabó, Marco Antonio, no quiere saber más de mí.

- Ana Laura, es lógico que eso iba a acabar, por favor calmate, te hará daño.

- Trato Agustín, pero yo no puedo.

Agustín me abrazó con mucha ternura y con ganas de calmarme, no sé cuanto tiempo estuvimos así y después le comente a Agustín que no quería entrar de n

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