Mundo de ficçãoIniciar sessãoYo me quedé llorando en la calle afuera de casa de mi abuela y después de mucho rato, salió Agustín a ver que pasaba.
- Ana Laura, ¿todo bien?
- Se acabó, todo se acabó, Marco Antonio, no quiere saber más de mí.- Ana Laura, es lógico que eso iba a acabar, por favor calmate, te hará daño.- Trato Agustín, pero yo no puedo.Agustín me abrazó con mucha ternura y con ganas de calmarme, no sé cuanto tiempo estuvimos así y después le comente a Agustín que no quería entrar de n







