Cuando al fin llegaron al departamento de Sofía, Alexander fue recorrido por un nerviosismo que no terminaba de comprender, quizás era el hecho de saber que pronto estarían frente a Lyra, esa joven que Sofía trataba de eximir de culpas, pero para Alexander no era el caso, el que sea una mujer joven, falta de afecto, no la eximía de las culpas de saber lo que estaba bien y lo que estaba mal, y definitivamente dormir con el esposo de su hermana estaba mal, eso lo sabría cualquier persona, aunque