Capítulo 34. Lealtad inquebrantable
Liam
Los días en el hospital sucedían con una lentitud exasperante, marcados por el pitido monótono de los equipos médicos y las conversaciones susurradas con los enfermeros. La incertidumbre sobre la salud de mi padre seguía siendo una pesada losa, pero en medio de la angustia, la presencia constante de Isabel era un faro de esperanza. Su amor incondicional se manifestaba en cada detalle, desde el café caliente que me traía cada mañana hasta el firme apretón de su mano cuando las noticias no e