El aire denso de la farsa de su matrimonio con Rebecca pesaba en cada pasillo, cada sala. La humillación de su declaración pública aún le quemaba la garganta. Apenas había regresado a su despacho cuando pensó en ella, de nuevo. Pensó en su Anastasia, en lo que pensaría ella si estuviera viva. Pensó en lo que le gustaría tenerla, y en que no había un cuerpo que recordar.
Fue entonces cuando decidió hacer una llamada.
—Dmitri. ¿Alguna noticia sobre… el cuerpo de Anastasia? ¿Han hallado algo? —pre