Capítulo — Un voto y una parrillada de bromas
La mañana en la obra empezó con un aire distinto. El sol brillaba fuerte, pero quienes realmente brillaban eran Sol y Bruno entrando juntos, ambos con lentes de sol oscuros. El murmullo entre los compañeros no tardó en levantarse.
—¿Y estos dos? —comentó uno, señalando divertido.
—Mirá que vienen de resaca de carnaval, ¿eh? —agregó otro.
Un maestro mayor, levantando una regla como si fuera un cetro, soltó la frase que hizo estallar a todos:
—¡D