Capítulo: La confusión que casi mata a Dante
El griterío en la vereda había hecho que media cuadra se asomara. Las veredas del barrio de Sol estaban llenas de curiosos que, desde la distancia, intentaban entender qué pasaba.
Pero no fue eso lo que hizo que el portón se abriera con violencia. Fue la voz grave y áspera de Edgardo, el padre de Sol, la que rompió el aire como un trueno.
—¿Se puede saber qué carajo está pasando acá? —preguntó, con las cejas fruncidas y los ojos afilados, mirando a