Capítulo: Fotos que Mienten
El sol apenas había despuntado sobre Río cuando Sol bajó las escaleras con el pelo húmedo, lista para otro día en la obra. Llevaba el casco colgado del brazo y una sonrisa serena. Pero algo le llamó la atención.
La casa estaba inusualmente silenciosa. No estaban ni David ni Sandro.
—Qué raro… —murmuró, mirando su celular.
Nada. Ni un mensaje. Ni una advertencia. Nada de los clásicos “te paso a buscar” o “estás lista”. Para ella, fue un alivio.
> “Buenos días, mi