CONFUSIÓN EN RÍO
CAPÍTULO 18 :A la pista, con camisa de verano
El calor de febrero caía como una ola espesa sobre la ciudad. Río de Janeiro hervía desde temprano, con las calles vibrando al ritmo de los tambores ,bombos y platillos.Las veredas llenas de brillos, telas ligeras y cuerpos ansiosos por otra noche de carnaval tan esperanda.
En la vereda de la casa de Jasmín, justo a las siete en punto, un taxi blanco se detuvo frente a la entrada.
—¡Ricardo, puntual como siempre! —gritó Brun