CAPÍTULO: Antojos de Amor
La noche había caído sobre la ciudad como una sábana tibia. Los autos seguían su danza de luces en las avenidas, pero en el interior del apartamento de Fabián y Silvia, todo era paz. Acababan de llegar de la ciudad , con la mente agotada por los últimos días intensos. La audiencia, la sentencia, los abrazos contenidos… y ahora, al fin, estaban de regreso en su refugio,su hogar .
Silvia estaba ya de 35 semanas y media, redonda como una luna preciosa, caminando con la