Capítulo: Lo Que Late en el Silencio
El sol comenzaba a bajar, dejando tras de sí un cielo en tonos lavanda y coral que envolvía el jardín como una pintura viva. Las risas infantiles aún flotaban en el aire, mezcladas con la música suave que seguía sonando desde los parlantes escondidos entre los arbustos decorados con luces.
Silvia se sentó al borde de uno de los bancos de madera blancos, con las manos acariciando distraídamente su vientre. Diez semanas. Diez milagrosos, frágiles y esperanz