193 . Sombras en la Vereda
Capítulo: Sombras en la Vereda
La casa de Anahir respiraba calma.
Las cortinas se mecían con la brisa suave del mediodía, y en la cocina se desprendía el aroma tibio de un té de frutos rojos con vainilla. Silvia estaba sentada en la isla de mármol, con las manos envueltas alrededor de su taza. Sus dedos jugaban con el borde como si intentaran calmar un pensamiento que no terminaba de irse.
—¿Estás segura que no querés nada más? —preguntó Anahir, acercándose con unas galletitas caseras.
—No