Capítulo 110 – El Silencio de Anahir
El reloj marcaba las 2:14 de la madrugada.
La ciudad dormía, pero ella no.
Anahir estaba sentada en el borde de la cama, con la espalda encorvada y las manos temblorosas.
El apartamento estaba en penumbras.
La única luz encendida era la del baño, filtrándose tenue por la puerta entreabierta, como si supiera que esa noche no se merecía oscuridad total… pero tampoco luz plena.
Había silencio.
Ese silencio que retumba más que cualquier grito.