Capítulo – El Último Día de Castiglioni
Fabricio Castiglioni se miró al espejo roto del baño.
El agua fría todavía le chorreaba por el cuello.
Se había peinado con las manos, acomodándose como podía el cabello desprolijo.
La camisa blanca, arrugada y un poco amarillenta, era lo mejor que le quedaba después de haber vendido medio departamento.
—No importa —murmuró, sonriendo torcido—. En Brasil todo va a ser distinto.
Se había puesto también un pantalón negro gastado y unos zapatos que alguna ve