—Porque tal y como está el ambiente con Olaia, quizás no sea buena idea que yo me quede aquí.
—¿Y por qué no? Ya te he dicho que Laia habla más de lo que hace. Deja de preocuparte tanto por ella. Además, visto lo indeciso que estás, no tienes alternativa.
Ahí me dejó pensando de nuevo. Era verdad, no tenía alternativa. Cristian y Román no querrían ni verme a esas alturas del partido, y Laura y Clara quedaban descartadísimas de antemano. Era o quedarme ahí o volver a mi casa.
—Pues nada, me qued