16:00 hs. - Fernando.
—Buenas tardes, señorita, acabo de hablar con usted hace escasos cuarenta minutos.
—¿El Sr. Fernando Parisi?
—En efecto.
—De acuerdo, siga por ese pasillo y gire a la izquierda cuando vea la máquina de café. El Sr. Jizzy está esperándolo.
—Muchas gracias.
"¡A la mierda! Es enorme este lugar", pensaba mientras seguía el camino que me había indicado la recepcionista. Y sí, era demasiado grande si tenías en cuenta que se trataba de las oficinas centrales de la empresa de un p