Mundo ficciónIniciar sesiónAna Leticia
Recorrer las calles de un lado para el otro todo el día es algo un tanto agotador, por lo menos lo hago en taxi, ya que mi auto se encuentra en el taller, pero no deja de ser molesto porque este medio de transporte no posee aire acondicionado y el calor es como estar en el mismísimo infierno.—Hemos llegado señorita. —informa el sexy y guapo taxista haciendo que salga de mis pensamientos.—Vaya, llegamos en tiempo récord. —miro la hora en mi reloj de pulsera viendo que






