El salón del hotel estaba vestido de blanco impecable, como si alguien hubiera querido imitar la pureza clínica de un quirófano y suavizarla con copas de cristal y música instrumental. Era el cierre del Congreso Internacional de Innovación Médica, un evento que reunía a especialistas, inversionistas y empresarios del sector salud.
Yo sostenía una copa de vino sin probarla. El reflejo del líquido rojo vibraba con las luces del techo, como si mi pulso se filtrara en el. Había pasado el día habla