Cuando ya estaban listos para que les tomaran la orden. Derek sostuvo todo el tiempo la mirada puesta sobre el joven del establecimiento. Liam estaba de pie junto a la mesa, esperando que ellos estuviesen listos para hacer su pedido y así poder seguir con su trabajo.
Realmente, se habían demorado demasiado en pedir algo.
-Buenos días, ¿puedo marcar las ordenes? -preguntó Liam, sin mantener esa amabilidad que parecía caracterizarlo, y mucho más si estaba frente a clientes.
-Por supuesto -respo