Sean se quitó los cascos con un gesto enérgico, su rostro estaba iluminado por una mezcla de sudor y satisfacción. El eco de los disparos aún resonaba en el almacén, pero la atmósfera se había vuelto más relajada, cargada de una eufórica calma post-ejercicio.
-¿En serio lo hice bien? -preguntó Sean, mirando a James.
James sonrió ampliamente -Lo hiciste excelente, amor -respondió-. Yo fallé mi primera vez.
Derek, que había estado observando con una actitud de crítica tranquila, se acercó a Sean