Sean llevaba exactamente una semana sin saber noticias de James, desde aquella fatal discusión en la que se vieron envueltos, el chico había roto cualquier contacto con él, ya no le enviaba mensajes provocativos, ni iba al bar de Arón, era como si se hubiese esfumado o tragado la tierra.
La mañana en la que Sean debía impartir clases y entregar las notas del examen, iba con las esperanzas nulas de poder verle, tal vez él había decidido dejar la universidad, aunque aquello sería una estupidez. E