Por supuesto, aquel lema estaba por completo en desacuerdo con su total personalidad, y es que días antes, él hubiera logrado horrorizarse ante todo lo que ocurría. Pero había decidido dejarse llevar, y sólo porque James se lo había pedido.
Después de todo, él no pudo seguirse negando a sus maravillosos e insufribles encantos.
El calor en aquella aula se intensificaba mediante los segundos transcurrían, y Sean sintió el sofocante aire golpearlo al mismo tiempo que el cuerpo de James se situó so