Sentir a Uriel es tan liberador, se siente tan correcto. Lo que sea que esté murmurando en alemán, está bien, no me importa. Solo me centro en el sabor de su sangre en mi lengua, de sus labios recorriendo mi cuerpo desnudo. Mis manos en su cabello imploran por más, quiero más de él, quiero todo de él, quiero... No.
Esto no tiene sentido. Gran parte de mí siente que lo mejor es entregarme a Uriel, permitirle hacerme tan suya como hacerlo mío. Pero eso está mal... No, mal no, solo que no es el mo