Enero, 2018.
El sonido de la música resulta molesto, pero los gritos y risas de la gente son peores. Es como el mar de caos en el que nadie desea hundirse y aún así, lo hace.
Una fiesta en la mansión de los populares.
No sé en qué momento se me ocurrió acompañar a Raquel. Llevo cuatro días de conocerla y definitivamente me agrada, pero tal vez venir fue un error. Mis fiestas de preparatoria se reducían a una reunión con alcohol clandestino y risas en el patio, los padres haciéndose de la vista