El problema es que mis planes se vienen abajo, pues al ponerme de pie y alzar la vista, me encuentro con Tristán quien llega apresurado acompañado de Dana. Al verme, Tristán sonríe triunfante. En cambio, mi mejor amiga solo tiene pinta de querer abandonar ese lugar. Ni siquiera me mira de frente, le parece muy interesante el suelo.
Como si no fuera suficiente, de pronto llega Pavel, se asoma por el enorme ventanal que da a la calle. Al verme a través del vidrio, sus diminutos ojos se abren y al