Interior – Habitación de James – Tarde.
La luz de la tarde se cuela por la ventana, tiñendo las paredes de un naranja triste. James se ha vuelto a sentar en el borde de la cama, los codos apoyados en las rodillas, la mirada clavada en sus manos. Vittorio sigue de pie, con los brazos cruzados, observando a su hijo en silencio.
—No has terminado de decirme qué te pasa —dice al fin, rompiendo la tensión como una piedra rompiendo un cristal—. Me dijiste que fuiste a buscarme a la mansión. Que estab