Su mirada se fija en la mía, expectante a que responda a su pregunta. Un incómodo silencio se ha creado entre los dos y aún no he respondido nada.
—Por favor dame una respuesta Hazel —su voz se suaviza.
—Si —respondo al instante.
Él parece no creer mi respuesta, su rostro se ilumina como si fuese lo más maravilloso que le hubiesen dicho. Mis piernas me tiemblan, mis manos igual. Nunca había imaginado que algo como esto pudiese sucederme, nunca imagine encontrarme a una persona como él en mi vid