Liam no podía creerlo.
Estaba de camino a casa de sus padres, el único lugar que no necesitaba ir en esos momentos y de seguro sería el último al cual iría en caso de no existir otro lugar al cual ir, lo peor era que Derek iba con él y no era buena idea de que su padre lo conociera ahora, cuando aún no se había divorciado.
El coche avanzaba por las calles que conducían hacia la enorme mansión familiar, y con cada kilómetro que recorrían, sentía que sus manos sudaban más y más. No podía control