Liam suspiró profundamente, permitiendo que su cabeza descansara sobre el pecho de Derek, mientras él lo rodeaba con un brazo protector. La calidez de aquel abrazo era suficiente para disipar, aunque fuera por un momento, las sombras de sus pensamientos. El suave latir del corazón de Derek contra su oído le brindaba una paz que pocas veces había sentido.
—¿Estás seguro de que no pasa nada más? —preguntó Derek en un murmullo, acariciando el cabello de Liam con la yema de los dedos.
Liam levantó