Liam se apartó apenas un poco del abrazo de Derek, secando sus lágrimas con el dorso de la mano, mientras en su rostro comenzaba a formarse una leve sonrisa. Había algo en la presencia de Derek que lo reconfortaba como nunca antes. Ese hombre había logrado en poco tiempo darle una seguridad y una protección que Liam no sabía que necesitaba desesperadamente.
—Te amo, Derek —dijo Liam con una sinceridad que resonaba en cada palabra.
Derek alzó una mano y con su pulgar limpió los restos de lágrima