VIOLA
Mi sonrisa se amplió, pero no llegó a mis ojos. El flash de las cámaras me recibió como una pequeña explosión ensordecedora. No por el ruido, sino porque mis pensamientos seguían volviendo a la figura de Kenny alejándose del balcón, dejándome con la herida que acababa de volver a abrir.
Subí al escenario y me paré junto a Lucas, que siempre se comportaba como un hombre imperturbable. ¿Y yo? Sentía que todo mi cuerpo se mantenía en pie solo por costumbre, no por fuerza.
Los invitados me mi