— Bebé, ¿Cómo has estado? — pregunto al ver a Alex sentado muy cerca de valentino, tendría que ser ciego para no darse cuenta de que esos dos eran padre e hijo.
—Tío Nico, buenas noches —saludo el pequeño mientras se ponía de pie y se acercaba lentamente a saludarlo de mano.
Nicolás en vez de contestarle el saludo lo cargo y lo abrazo apretándolo fuertemente contra su pecho, él lo había visto desde pequeño, le había cambiado los pañales, le había dado el tetero, ese pequeño también era hijo su