Relata Ava:
A.J. estaba sobre mí en el sofá, besándome y tocándome, sus manos ya no me apretaban, sino que buscaban deslizar mis prendas de ropa para quitármelas.
Sintiendo la realidad de lo que sucedía, trate de quitarme a A.J. de encima, sin embargo, eso parecía excitarlo más, poniéndolo más intenso, más pesado y más rápido.
En un momento, mi vestido estaba tirado en el piso y mis pantis habían sido desgarradas. En poco tiempo, ese hombre me tomó con todas sus fuerzas para hacerme suya co