Relata Ava:
Tenía mucho miedo, los pequeños aguijonazos en mi vientre se hacían cada vez más continuos y cada vez, más personas, se conglomeraban a mi alrededor.
Al principio, como en cualquier otro evento, saludé efusivamente, recibiendo con una sonrisa las felicitaciones y siendo muy amable, sin embargo, comenzaba a sentirme agobiada y voltee, buscando el apoyo de Alex, sabía que si alguien podía sacarme de allí, era él.
Pero Alex no estaba.
No supe en qué momento se había ido, miraba al