Relata Alex:
Ava se quedó pensativa y con la mirada gacha, lentamente, fue deslizando la mano hasta su vientre.
— ¡Entonces, Ava! ¡Dime la verdad! ¡¿Tú no quieres tener un hijo conmigo?!. — Grité con fuerza, provocando un respingo en ella.
— ¿Qué si lo quiero?. — Musitó, sin mirarme. — Todavía no lo sé, no sabría decirte.
— Después de tres años juntos y tener nuestros gemelos, ¿Todavía no lo sabes? ¿Todavía a estas alturas…? ¿Ni siquiera tienes el valor para decírmelo?.
Vi el rastro de dol