CAPÍTULO 47 — Dime que quieres que sea... y eso seré.
Rachel entró a la mansión como una tormenta. El bolso salió volando y chocó contra la pared de mármol con un golpe seco. Patrick, sentado con una botella a medio vaciar en la mano, ni siquiera se inmutó.
—¿Y a ti qué te pasa ahora? —gruñó, sin mirarla.
Rachel respiraba agitada, los ojos encendidos.
—¿Sabes de dónde vengo?
—Si fuera adivino, no estaría acá —respondió con desdén.
—Del lanzamiento del nuevo CEO de Blake Enterprises —escupió—. ¿Y sabes quién es?
Patrick se irguió lentamente. La bot