CAPÍTULO 100 — La llegada de Adela.
Erick llegó a su oficina y, como siempre, el ambiente parecía cambiar apenas cruzaba la puerta.
Pero su semblante ya no era el dulce y tranquilo que tenía cuando estaba con Amelia.
Ese rostro quedaba solo para ella.
Ahora su expresión era fría, calculadora.
Miguel lo esperaba sentado frente al escritorio, rodeado de papeles y carpetas abiertas.
Ni siquiera levantó la cabeza cuando Erick entró.
—Hasta que llegas.
Erick dejó su chaqueta sobre el respaldo de la silla.
—Tuve que dejar a mi esposa e