Kayla siente cómo un aire toca su piel. Confirmando su más grande temor. Poco a poco sus mejillas se ponen rojas como tomates. Baja su mirada y sus ojos se encuentran con los de Hades. Contempla cómo él la ve desde arriba hacia abajo. Y esa ojeada lo avergüenza mucho más.
Ella se cubre su parte con una mano y sus pechos con el brazo. Intentando evitar más pena de la que ya posee.
Hades no le hace caso a ese gesto. Solo mira esa figura tan exuberante. Quedándose hipnotizado en esa piel bla