—Porque eres tan amable —indagó Hades.
Kayla se queda quieta al oír esa pregunta tan extraña. Baja la mirada, viendo con atención a ese hombre de ojos verdes. Intentando descifrar sus palabras. Pero por la expresión que le pone, sabe que lo dice en serio.
—No lo sé.
—Pero no entiendo, yo te he hecho muchas cosas y mira, aquí estás sin importarte nada —mencionó Hades con confusión.
—Es que no puedo explicártelo. Así soy —expresó Kayla sin saber cómo explicarle. Él solo la ve confundi