Al salir los primeros rayos del sol, Kayla se levantó de la cama esperando no despertar a su amiga que está a su lado. Aunque lo duda mucho, conoce a Felipa de años; sabe que tiene un sueño muy pesado, incluso ronca como si fuera un carro de esos antiguos que no quiere arrancar o que se está descomponiendo.
Al final se coloca su ropa, que ya está seca después de pasar por la secadora. Se agarra el cabello, se coloca sus zapatillas y al final sale del departamento de su amiga. Ella decidió sa