Hades sale de ese restaurante. Al encontrarse, el primer bote de basura escupe el pastel. Que le está quemando la boca. Esperando sentir un alivio y olvidar ese recuerdo. Pero no, el terrible sabor de ese postre sigue impregnado en sus pupilas gustativas. Continúa caminando sintiendo su cuerpo completamente extraño. Hasta que llega al balcón del segundo piso del crucero. Que tiene vista hacia la proa.
Mira hacia el frente, encontrándose con ese enorme mar abierto. La brisa suave mueve su cabe