Sentado en mi oficina, antes de ir al colegio, reviso cada correo de la empresa que necesita mi contestación inmediata. No es mucho lo que hago, solo son aprobaciones para marketing, movimientos de presupuestos, y tomas de nuevas acciones e inversiones. Realmente no es algo que lleve mucho tiempo, menos cuando ya tiene varias plantillas para ayudarse. Todo es como cada mañana, hasta que me encuentro un correo con remitente desconocido. Lo normal sería descartar, bloquear e informar, pero el asu