El tiempo de mi recuperación pasa rápido. Aunque todavía tengo heridas que necesitan un poco más de descanso, ya no estoy tan grave como para estar hospitalizado. Por fortuna, no perdí mucho de las clases gracias a la obsesión de Mena por la educación, además, Dylan y Shala siempre estuvieron viniendo y me acompañaron a estudiar.
Fue divertido sin duda.
Las cosas en la empresa están controladas por el momento, gracias a la buena publicidad inesperada de la noticia de mi secuestro. La simpatía