Suspiro rendido por las palabras de mis empleados/tutores. Entiendo muy bien que ellos estaban preocupados, y ver que no son los únicos porque ahora tengo algo que llamo amigos, los ha relajado hasta el punto en que se sienten lo suficientemente bien como para bromear y ponerme en un aprieto con ellos. Si tengo que ser sincero, prefiero verlos así que preocupados. Que sean capaces de bromear y relajarse, dice mucho de los primeros amigos que he elegido.
—Por supuesto que somos amigos, Shala.