La sala de reuniones estaba iluminada con la presencia de Nemesio Lanz.
América llega y se llena de emoción al ver toda la alegría y los aplausos en la sala. Uno que no desperdició la oportunidad fue Román, que hizo sonar un descorche para un muy buen merecido brindis. Sonó el descorche y todos aplaudieron mas todavía.
Mauricio también tomó la palabra y expreso un discurso muy sentido de aliento y de incentivo para recomenzar de nuevo una bella historia con mayores éxitos, una etapa próspera y