Hace frío es hora de levantarse, en el hogar de Reishel y Mauricio reina la paz y la alegría, pero hay un punto un poco álgido que altera esa paz y esa alegría, se trata del divorcio de Mauricio, hoy no puede distraerse más y debe hablar con un buen abogado en lo tratante a lo civil para poder enfrentar a Úrsula en el terreno legal.
—¡Cariño!
—¡Si, ya se!
—¿Hoy vamos a viajar?
—Comenzaremos la semana que viene.
—¡Está bien!
Reishel con su voz mañanera más ronquita que nunca abraza a Mauri