Úrsula ahora estaba en una de reír y reír, era perversa, quizás encontró una forma de ser feliz amargándole la vida a Mauricio, y tratando a toda costa de arruinar sus planes.
—¡Hay mucho en juego en este divorcio de mutuo acuerdo, no, no, no!
—¡Ahora el hombre es una estrella del Kung fu!—confirma Facundo.
—¡Ay no, no me hagas reír…esto lo tiene que saber mi amiga Morgana, que hombre tan ridículo, todo por esa mujer, ¡vaya!, ¡que lo volvió loco!... ¡ahora vamos a ver si es verdad que, ¡el